¿Qué estamos haciendo con nuestra profesión? (1)

Mercado
lunes, 5 de marzo de 2012

El colega José Mª Arce ha iniciado un interesante debate en LinkedIn con el sugerente título de “¿Qué estamos haciendo con nuestra profesión?”. Lo planteaba del siguiente modo:

Es habitual leer artículos sobre lo sencillo que es hacer BI, lo fácil que es montar Cuadros de Mando sin conocimientos, en X minutos, de lo fácil que es una u otra herramienta, etc... No hace falta que diga... que existen herramientas (soluciones) y herramientas (aplicaciones de marcianos).

Tengo claro que el BI no es fácil, de lo contrario puedo invitar a cualquier a montar un BI en REE o el Canal de Isabel II... les doy el tiempo que publicitan multiplicado por 10... Ya veremos que consiguen. Gracias a esta creencia errónea, la mayoría de los proyectos de BI fracasan, incluso antes de empezar, no solamente por seleccionar equipos con limitados conocimientos, también por la influencia negativa de campañas de fabricantes de “aplicaciones de marcianos”.

Tras estas "promesas" o "mentiras piadosas" no nos quejemos de que a los profesionales del BI nos vean ahora como picadores de código, técnicos de tres al cuarto, etc... Esta maldita moda, fruto de un marketing (para mí algo imprudente), no solamente no nos favorece, además está provocando un efecto rebote y peligroso.

No debemos equivocar el BI con un cuadro de mando el flash o con efectos parecidos, eso es la guinda del pastel, para llegar al BI debemos tener la casa bien limpia, integrada y depurada... es decir no son X minutos. Si posicionamos el BI como una simple tabla pivotada de Excel o un Cuadro de Mando, además de no ser así, ¿cómo vamos a innovar y ofrecer valor?

Por supuesto, acepto deportivamente el “touché” en cuanto a lo de hablar de montar un cuadro de mando en X minutos. Incluso, después del éxito del primer vídeo, hicimos uno presumiendo de montar un cuadro de mando en X segundos. Es evidente que se trata de una táctica comercial, y que el vídeo parte de la situación en que el datawarehouse, el modelo semántico, y el sistema ya está diseñado, implementado y en producción. A partir de ese momento, sí, presumimos de construir “cuadros de mando” (preferimos llamarlos “informes dinámicos”, otro día explico por qué) en un corto periodo de tiempo. Pero vale. Acepto la crítica y reconozco el sensacionalismo del título de la campaña comercial.

A parte de eso, discrepo con el resto del mensaje. Porque nuestro mensaje más rompedor no es en lo referente al tiempo de construcción de los informes. La verdaderamente sensacional –que no sensacionalista- es ofrecer autonomía al usuario para generarse sus propios informes.

Y eso no es banalización del BI. Eso es lo que siempre debería haber sido. Lo lamentable y lo que hace daño a la profesión es que después de gastarse cientos de miles de euros los usuarios utilicen la herramienta de BI fundamentalmente para exportar a Excel. Eso está pasando.

Por supuesto, no me siento identificado –ni Chema lo dice- con su último párrafo. El valor de Bingo nada tiene que ver con que los informes generados sean bonitos o con efectos vistosos. Como decía en el último artículo, defendemos con firmeza el valor del datawarehouse (o repositorio analítico equivalente) y consideramos imprescindible disponer de un verdadero modelo semántico.

Pero no escribo este mensaje para excusarme o criticar la interesante exposición de Chema. De hecho él mismo aclara que no se refiere solo a proveedores pequeños sino que la mancha de la banalización también la tienen los proveedores grandes. Escribo para contestar la pregunta: “¿Qué estamos haciendo con nuestra profesión?”

Pero como este artículo ya es demasiado largo, y tampoco quiero colapsar el internet, dejo la contestación de la pregunta para la segunda parte de este artículo, y os cedo la palabra a vosotros. ¿Acaso tiene nuestra profesión algún problema? Y si es así, ¿Cuál es la causa?