DSS: Tipos de decisiones empresariales

DSS
martes, 27 de octubre de 2009

Ayer hacía una introducción al concepto DSS, y hoy voy a profundizar en el tema analizando las posibles clasificaciones de las decisiones que día sí y día también toman las empresas, y el tipo de solución Business Intelligence que puede ser apropiado en cada caso.

La clasificación más habitual es la que hace referencia al alcance de la decisión. En este caso, se distinguen tres tipos:

  • Decisiones estratégicas: Son aquellas que afectan a toda la empresa (o a una buena parte de la misma) durante un largo periodo de tiempo. Influyen, por lo tanto, en los objetivos generales de la empresa y en su modelo de negocio . Estas decisiones son tomadas por los máximos responsables de las compañías (CEO, presidentes, directores generales, comités de dirección, etc.).
  • Decisiones tácticas : Afectan únicamente a parte de la empresa, o a parte de sus procesos, y generalmente se toman desde un solo departamento (o de unos pocos). Tienen un impacto relevante a medio plazo (1 o 2 años, como máximo), y son tomadas por cargos intermedios (jefes de departamento, gerentes, etc.)
  • Decisiones operativas: Afectan a actividades específicas, con un alcance muy claro, y su efecto es inmediato o muy limitado en el tiempo. Estas decisiones son responsabilidad de los niveles bajos de la jerarquía empresarial (jefes de equipo, encargados de área, dependientes, etc.)

Merece la pena señalar que esta clasificación no dice nada sobre la importancia de las decisiones. Todas ellas son importantes y necesarias. Una mala decisión operativa puede costar millones (del mismo que una buena decisión puede suponer suculentos beneficios). También exiten decisiones "estratégicas" que resultan ser irrelevantes desde el punto de vista económico.

La otra manera habitual de clasificar la decisiones empresariales se refiere a su naturaleza; se distinguen tres tipos:

  • Decisiones estructuradas: En este caso, las variables que afectan a la decisión son perfectamente conocidas, y en muchos casos el proceso de decisión puede representarse mediante un diagrama de flujo, e implementarse mediante un algoritmo. En casos extremos, ni siquiera es necesaria la intervención humana, aunque no es lo habitual.
  • Decisiones desestructuradas: Son aquellas decisiones en la que no es posible diseñar un "flujo de decisión" en detalle, no es evidente que inteligencia se debe aplicar, ni cómo se debe diseñar el proceso, ni con que criterios decidir. Suelen ser decisiones que se toman ante eventos inesperados o que ocurren muy esporádicamente. En estos casos, evidentemente, la intervención humana es insuistituible.
  • Decisiones semiestructuradas: Es el caso intermedio. En cierto sentido, me atrevo a decir que son todas o casi todas las decisiones, que se encuentran en algún punto intermedio entre los dos extremos descritos anteriormente. En este caso, algunos pasos del proceso de decisión están claros y pueden definirse razonablemente, aunque existen otros aspectos inciertos que es necesario valorar. ¿Son o no son así todas nuestras decisiones? Yo creo que sí...

Combinando estas dos clasificaciones, nos aparecen 9 clases de decisiones. En función de lo ambicioso de nuestro DSS, deberíamos tratar de cubrir el máximo número de estos casos, y cómo veremos a continuación todavía quedan muchas lagunas en este mapa.

Las herramientas Business Intelligence pueden ayudarnos a tomar decisiones de dos maneras:

  • Business Intelligence pasivo: Proporciona un acceso fácil a información confiable y actualizada. Habitualmente, los trabajadores de la información acceden a estos datos a través de sistemas de reporting, análisis OLAP o cuadros de mando, obteniendo una visión agregada o detallada de la información (según sus necesidades).
  • Business Intelligence activo: Aportan valor a la información disponible aplicando modelos matemáticos o estadísticos para detectar patrones ocultos, aplican modelos de optimización, proyección o clasificación para proponer las mejores soluciones posibles a un problema determinado. Es decir, estas soluciones toman un papel activo en el proceso de toma de decisiones.

El siguiente diagrama muestra el tipo de solución Business Intelligence más adecuado para dar soporte a la toma de decisiones en el ámbito empresarial.

Herramientas Business Intelligence para el soporte a la toma de decisiones

Última moda en suites Business Intelligence

A fecha de hoy, no existe un proveedor de software de Business Intelligence que pueda ofrecer honestamente un sistema DSS que integre todas estas casuísticas, a menos que consideremos que los dos señores de la foto van vestidos dignamente... o a menos que alguno se decida a patrocinar el blog Business Intelligence fácil... :-)

Incluso las funcionalidades de Business Intelligence pasivo suelen presentar una interfaz de usuario poco integrada, y por este motivo creo que es prematuro hablar de sistemas DSS, y es más correcto referirse a estos productos como soluciones específicas de reporting, análisis OLAP, cuadros de mando, o datamining... Recordad que una de las características que se mencionaba en la definición de "sistema DSS" era que los diferentes componentes deben estar relacionados entre sí.

Me dejo muchas cosas en el tintero, como que un sistema DSS sólo tiene sentido si la empresa tiene un proceso de toma de decisiones claramente definido. De nada sirve invertir en Business Intelligence si no se sabe que responsabilidades tiene cada cual, por ejemplo. Parece que esta serie continuará.

¿Dispones de un DSS en tu organización? ¿Cómo le llamáis? ¿el Data? ¿el DSS? ¿o utilizáis el nombre de la herramienta directamente?