Las 10 leyes de la simplicidad

DSS
jueves, 5 de noviembre de 2009

Las 10 leyes de la simplicidad aplicadas al Business Intelligence

En los procesos de toma de decisión (DSS), intervienen muchos factores de toda índole, y tendremos ocasión de profundicar en ellos en otros artículos. Sin embargo, existe un criterio de decisión que destaca sobre todos los demás y merece un artículo independiente. O, tal vez, merezca un blog completo (¡Business Intelligence fácil!). Me estoy refiriendo a la simplicidad como criterio decisor.

No soy el primero ni el último en hablar sobre la simplicidad. Desde Occam (o incluso antes) y hasta nuestros días, la simplicidad ha sido siempre valorada como principio metodológico. Por simplicidad, omito las citas de Einstein y la de Leonardo da Vinci.

Creo que, consciente o inconscientemente, la simplicidad es un criterio que siempre existe en nuestras decisiones. Y si no existe, debería existir. La simplicidad es especialmente valorada en el diseño, la tecnología y los negocios, y por supuesto en todos los aspectos del Business Intelligence.

Por ejemplo, la simplicidad es un criterio fundamental al diseñar un cubo OLAP, o definir los indicadores y pantallas de un cuadro de mando, o en la manera de disponer la información en un informe, o los datos a incluir o omitir en cualquier presentación corporativa. Es importante para definir un proceso ETL, o para modelizar un datawarehouse. Y, por supuesto, para definir un modelo matemático que nos permita hacer predicciones sobre el futuro. O para seleccionar una herramienta de Business Intelligence. Para resultados semejantes, siempre es preferible la opción simple.

De hecho, los hooligans más hoologans de este blog, me habrán oído cuestionar la necesidad de tener cubitos OLAP o las "nubes de datos". Y mis reparos se justifican precisamente por el principio de simplicidad. Un cubo OLAP es una estructura adicional que mantener, y sólo se justifica cuando las ventajas que aporte sean muchas y significativas... ¿Realmente no podemos realizar informes dinámicos y ágiles utilizando un modelo ROLAP? mmm....

Todo esto viene a cuento a que hace poco que he leído el libro "Las leyes de la simplicidad", de John Maeda, y que recomiendo vivamente. Este autor (otro de mis ídolos que vive de dar conferencias), expone 10 leyes sobre la simplicidad, y las acompaña de explicaciones muy claras y ejemplos cotidianos. El librito comienza así:

El modo más sencillo de simplificar un sistema es retirarle algunas de sus funciones. Los DVD actuales, por ejemplo, tienen demasiados botones si todo lo que se quiere hacer es mirar una película. Una posible solución sería eliminar los botones para rebobinar, avanzar o expulsar, y así sucesivamente hasta que sólo quede un botón: reproducir.

Pero ¿qué hacer cuando desea usted visionar de nuevo una escena de una película? ¿O cuando necesita detener la película para ir al cuarto de baño? La cuestión principal es: ¿dónde se encuentra el equilibrio entre la simplicidad y la complejidad?

Por una parte se desea un producto o servicio fácil de usar; por otra parte, también se quiere que sea capaz de hacer todo aquello que el usuario quiere que haga.

El proceso para alcanzar un estado idóneo de simplicidad puede llegar a ser realmente complejo; permítame, por tanto, que se lo simplifique. La manera más sencilla de alcanzar la simplicidad es mediante la reducción razonada. En caso de duda, elimínelo.

Las 10 leyes de la simplicidad de John Maeda son:

  • Reducir. La manera más sencilla de alcanzar la simplicidad es mediante la reducción razonada.
  • Organizar. La organización permite que un sistema complejo parezca más sencillo.
  • Tiempo. El ahorro de tiempo simplifica las cosas.
  • Aprendizaje. El conocimiento lo simplifica todo.
  • Diferencias. La simplicidad y la complejidad se necesitan entre sí.
  • Contexto. Lo que se encuentra en el límite de la simplicidad también es relevante.
  • Emoción. Es preferible que haya más emociones a que haya menos.
  • Confianza. Confiamos en la simplicidad.
  • Fracaso. En algunos casos nunca es posible alcanzar la simplicidad.
  • La única. La simplicidad consiste en sustraer lo que es obvio y añadir lo específico.

Si os interesa, el autor tiene una web sobre estas 10 leyes de la simplicidad... Aunque, por supuesto, sólo debes leer este libro si antes ya has leído "El Principito"... Eso sí es simplicidad y belleza...

He aquí mi secreto, que no puede ser más simple  sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.