Open source colaborativo

OSBI
miércoles, 1 de abril de 2009

El Open Source está ganando terreno en el ámbito de Business Intelligence, y así lo reflejanlos principales analistas de mercado

El Open Source está ganando terreno en el ámbito de Business Intelligence, y así lo reflejan los principales analistas de mercado. Esto ya justificaría su mención en este blog sobre Business Intelligence. Sin embargo, la razón que esta semana ha captado mi interés sobre el Open Source han sido una serie noticias que anuncian la compra de Sun por parte de IBM, y la posible adquisición de Red Hat por parte de Oracle

Estas adquisiciones llevan a preguntarme qué ocurrirá con todos los programadores que colaboraron con el desarrollo de estos proyectos. Si he escrito una línea de MySQL, ¿me corresponderá una acción de IBM? Obviamente, no.

Los proyectos Open Source basan gran parte de su éxito en la existencia de una comunidad de usuarios que participan en el desarrollo, y en la detección y corrección de bugs. La idea es que bajo este paradigma el software evoluciona, se desarrolla y se corrigen sus errores a gran velocidad, dando como resultado la producción de un software mejor.

El desarrollo colaborativo no es anárquico. Existe una “organización central” que se encarga de coordinar las distintas partes, y posibilitar un crecimiento ordenado y coherente de la aplicación. Al colaborar con estas organizaciones, se firma un acuerdo en el que básicamente se ceden los derechos sobre esa colaboración… Por ejemplo, del “Contributor Agreement” de Pentaho:

"For the opportunity to participate in and benefit from the community of users and developers of Pentaho software, I hereby irrevocably grant, contribute, assign, and transfer to Pentaho Corporation (a) all right, title and interest, worldwide, in and to the copyrights, copyright applications and copyright registrations in the Contribution…"

Algo parecido afirman los acuerdos de las distintas distribuciones de Linux, MySQL, u otros software open source. Y de ahí mi pregunta, ¿No se sentirán engañados las comunidades de estas aplicaciones si finalmente son adquiridas por grandes corporaciones que se encargarán de su debida explotación comercial?

Documentándome sobre este tema, encontré el manifiesto GNU donde se asientan las bases del software libre, y éste es precisamente el texto que ayer me causó el enfado que comentaba… En mi modestísima opinión, ese manifiesto es un sinsentido desde la primera línea, alejado no sólo de la realidad económica del mundo, sino también su realidad humana. El manifiesto afirma que no es éticamente aceptable distribuir software sin proporcionar su código fuente. Yo creo que exagera. Si el señor Richard Sallman no fuese un señor mayor, iría a buscarle y le diría cuatro cosas respecto a esta afirmación:

“La verdadera razón por la que los programadores no se morirán de hambre es porque aún es posible que se les pague por programar; sólo que no se les pagará tanto como en la actualidad.”

Menos mal: Aún es posible que alguien nos pague algo. Y a los que no... ¡a dar conferencias!

No es una frase aislada sacada de contexto. Atención a esta otra:

"El pago a los programadores no va a desaparecer, sólo se va a reducir. La pregunta correcta es, ¿alguien programará con la reducción en el incentivo monetario? Mi experiencia muestra que sí lo harán."

Y termina el manifiesto con esta otra "perla":

"A largo plazo, hacer programas libres es un paso hacia el mundo post-escasez, donde nadie tendrá que trabajar duro tan sólo para ganarse la vida. La gente estará libre para dedicarse a actividades entretenidas, como la programación, después de haber dedicado sus diez horas necesarias a la semana para sus tareas requeridas como legislar, consejero de familias, reparación de robots y exploración de asteroides. No habrá la necesidad de ganarse la vida a partir de la programación."

Yo me pido lo de la exploración de asteroides...

Un saludo,

BI Fácil

PD: Que no se me malinterprete. Evidentemente, no estoy en contra del open source. Es un actor más del mercado BI. Que debe ser pragmático y no exclusivamente idealista. Y que debe competir con los demás en funcionalidad, y no sólo en precio.